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En 75° Aniversario, una reseña de María Victoria Alvear Acevedo (Marujita), escrita por su nieto, el Prof. Christian Wilson

El profesor Christian Wilson, académico del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular, hizo llegar a nuestra Dirección una entrevista que él le realizó a su abuela, la señora María Victoria Alvear Acevedo, titulada de las primeras generaciones de la carrera de Química y Farmacia de la Facultad.

Transcribimos su texto, para el conocimiento de toda la comunidad, y como una forma de rendirle un afectuoso reconocimiento a una destacada egresada.

“María Victoria Alvear Acevedo (Marujita), una vida ligada a la facultad.

Química y Farmacéutica de la Universidad de Chile, titulada de las primeras generaciones de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia.

Sus padres fueron, Víctor Manuel Alvear Rojas (n Talca 11 de septiembre de 1901 empresario zapatero) y María de lo Santos Acevedo (n 15 diciembre 1893 Toconey dueña de casa).

Tuvieron a María Alvear Acevedo que nació en Talca el 8 de septiembre de 1924.

El recuerdo más antiguo de Marujita es un terremoto en Talca en 1928, donde se cayó la casa donde vivía en 2 Sur, Talca.
En 1929, su papá compró un terreno e hizo una casa muy firme. Cuando chica iba de veraneo un mes a Constitución (que iban en el ramal Talca-Constitución que aún está operativo) y también a la cordillera de los Andes a Vilches.

Estudió en el colegio de mujeres de Talca, donde se destacó como una muy buena alumna.

Después de Talca, se vino a estudiar a Santiago.

Su papá quería que ella fuese peluquera o que estudiase algo práctico, pero ella prefirió estudiar Química y Farmacia. Quiso estudiar eso porque le gustaban los frasquitos (cuenta riéndose), además quería una carrera importante.

Entró a la Universidad de Chile en 1941 a estudiar Química y Farmacia en la Escuela de Farmacia. Alumna promedio de notas pero muy estudiosa (adjunto informe de notas), su tesis fue aceptada el 12 de noviembre de 1946. Esta tesis titulada “Síntesis y aplicaciones del 1,4 para Dicloro Benceno”, fue dirigida por el profesor Fernando Castañeda (una copia está en el Museo de Química y Farmacia y otra en Biblioteca Nacional).

Comenta que en esa época los estudiantes debían financiar sus tesis. Ella compraba los balones de gas para hacer las reacciones y los materiales.

En Santiago, en sus ratos libres Marujita iba al café La Novia en Huérfanos con Ahumada, era su favorito. Tomaba once allá, tortas. Iba con Hans Boye, un compañero de generación. Iban al cine teatro Central en Huérfanos  y a la confitería Torres, al menos una vez por semana, y comía sandwichs.

Vivía en avenida España 430, en una pensión. Se iba caminando a veces a su casa desde la U que quedaba en Vicuña Mackenna 20, Providencia.

Todos los domingos iba a La matinée con Hans Boye. Iba a Fuente Alemana (pero creo que a La Predilecta, porque se llamó Fuente Alemana desde 1960 en adelante, antes se llamaba la Predilecta, pero el mismo dueño). A veces al Naturista (busqué y está operativo desde 1923).

Después de clases iban al parque japonés que quedaba en el parque Balmaceda actual en Providencia.

Dentro de sus compañeros se destaca a Irmma Penachiotti, profesora emérita de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, que estuvo a cargo del museo por varios años.

Les comparto una foto de un paseo del curso de química y farmacia que hicieron en octubre de 1941 al Río Clarillo, en una marco a Marujita.


Se quedó en Santiago buscando trabajo y no encontró. Vio un aviso en El Mercurio para hacerse socia como química farmacéutica en una farmacia en Viña. Se llamaba Farmacia Libertad. Estuvo alrededor de un año. Y se retiró porque le daba sinusitis y el médico le dijo que no le convenía el clima de Viña. Y Marujita se buscó otro trabajo y se vino a Santiago.

En Santiago se quedó en casa de una amiga (Marujita la conoció en un veraneo cuando fue a Viña y se hicieron amigas). Agui Buchinger (tenía un hijo de 5 años muy simpático) y compartían juntas. Hacían almuerzos y me decía que les salían más o menos e iban al Club Yugoslavo y ahí comían comida de casa. 

Vivían en la calle Huelén en Providencia. Aprovechó de tomar cursos de postgrado en esa época en que no tenía trabajo. 

Vio un concurso del hospital de Talca para trabajar en farmacia, pero no quería farmacia, ya que se aburrió de ese rubro. Quería ser laboratorista. Y un médico de Talca se contactó con ella para irse al hospital como laboratorista (no sabe cómo consiguió esos datos el médico).

Y se fue con él a Talca. Dice que la llevaron engañada, porque iba como laboratorista pero querían que se hiciera cargo de la farmacia, lo aceptó y se quedó en casa de sus padres mientras estuvo en Talca.

Se hizo amiga del jefe de la zona, el Dr. Urzúa, y él la convenció de que se hiciera cargo del banco de sangre el cual no estaba organizado. Ella organizó en Talca este banco, desde el principio, es decir ella lo creó en Talca. El banco de sangre estaba a cargo de un anestesista previamente, pero no tenía idea de esto y estaba todo al lote. Ella empezó a aprender como se hacía esto, y pidió consultas al Dr. Bennet y fue hacer una estadía corta al hospital del Salvador en Santiago con él. Estudió la teoría también del banco de sangre y lo organizó. Volvió a Talca y gracias a su gestión cada vez mejoraba más el banco, hasta que quedó de lujo. Antes de Marujita los enfermos se escondían en el baño para no recibir transfusión de sangre, ya que tenía muy mala reputación este banco de sangre previo, por la cantidad de personas que se infectaban.

Después Marujita se hizo cargo del lavado de los equipos y todo muy riguroso con altos estándares y no hubo más miedo.

Llegó a ser la jefa del banco de sangre. Hizo un grupo de donadores de sangre de Rh- y hacía promoción en el teatro de Talca para que fueran a donar sangre. Y los que donaban les daba entrada al teatro, y además de la entrada les daba un vaso de leche.

Llegó tan alta su reputación en esa época que fue elegida como representante de los profesionales de Talca para participar en un congreso internacional en Mendoza, Argentina. 

En paralelo hizo clases en la Universidad de Chile en Talca. La invitaron a la Universidad a hacer clases ya que se estaba formando (Alicia Gebaedt la invitó). Le ofreció las clases que quisiera, e hizo clases de química de los alimentos y farmacología con los conocimientos obtenidos en la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas.

Cuando sintió que tenía la misión cumplida en Talca vio que llamaron a concurso a farmacéuticas de todo el país, postuló en varias partes y quedó en todas las que postuló. Ya que en ese momento tenía tremendo CV, pues había armado un banco de sangre, era profesora, había trabajado en farmacia, tenía varios cursos de postgrado. No sabía bien donde irse porque no sabía a quién consultar y tenía varias opciones.

Cuenta como anécdota que había un puesto en el hospital San José que se lo iban a ofrecer y la llama una amiga de Santiago, y le dice que ella estaba trabajando en el hospital San José de reemplazo y le recomendó que no aceptara ahí porque iba a perder el puesto su amiga. Y no lo aceptó por su amiga.

Terminó trabajando en Santiago en el Hospital Barros Luco Trudeau. Le gustó porque iba a trabajar de laboratorista con varios doctores. Haciendo exámenes de adicciones en el laboratorio. Hizo una muy importante carrera de laboratorista, formando colegas. Incluso tuvo una alumna tesista alrededor de los años 70´s, llamada Nora Leyton. Nora estudiaba en la Facultad de Farmacia y Marujita la guió en la tesis. Además creaba un ambiente muy ameno en el hospital, organizando cumpleaños, reuniones, etc. Trabajó ahí hasta que se jubiló. En la época que vivía en Santiago, se alojaba en Pedro de Valdivia norte.

La facultad siempre estuvo en estrecha relación con Marujita, cuenta que conoció a su esposo (Atilio Gálaz, jefe de la sección de muebles de Almacenes París) alrededor del año 70 gracias a que fue por una tesis a la facultad. Se conoció con él porque fue a Almacenes París a comprar y se atrasó comprando para ir a una presentación de una memoria en la Facultad de Química y Farmacia. Don Atilio la vio preocupada y se ofreció a ayudarla. Ella le explicó y él la llevó en auto hasta la puerta de la Escuela. Y lo encontró muy caballero, muy correcto. Se casan el año 1973 y vivieron juntos varios años hasta el fallecimiento de don Atilio el año 2003.

A la muerte de Atilio Gálaz, Marujita trabajó en una farmacia de productos homeopáticos.

Pertenece al Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos, teniendo un rol activo y actualmente participa en el grupo de jubiladas que se juntaban una vez al mes en el colegio en la calle Merced (donde se encuentra el museo). Hasta el año antepasado, organizaban bingos una vez al año y tallarinatas.

El año 2015 el decano Arturo Squella, en nombre de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas le dio un reconocimiento por ser de las primeras egresadas de la facultad, junto a Irma Penachiotti. Acá el link y ella es la del medio de la foto http://www.quimica.uchile.cl/facultad-celebra-su-primera-cena-de-egresados-en-conmemoracion-de-los-70-anos-de-aniversario/

Actualmente, ya jubilada, vive en un departamento en Providencia, donde recibe la visita de sus familiares y se mantiene muy activa. Además recibe alumnos de la facultad que la visitan anualmente.

Datos de Marujita

  • Plato favorito bistec con ensalada. 
  • Cantante favorito Pedro Vargas.
  • Lugar del mundo que le gustaría visitar es Japón.
  • El cobre es lo que más identifica a Chile, ella cree.
  • Lo más importante que ha aprendido es su carrera y la disfrutó mucho y trató de especializarse lo más posible.
  • El mensaje a la humanidad es que cuiden el medio ambiente. 
  • Mensaje a sus nietos que estudien todo el tiempo y estar cerca de la familia. 
  • No cocina muchas cosas saladas, pero aprendió de postres dulces.
  • Le gustan muchos las cosas dulces.
  • Le gustaba mucho viajar, 
  • Fue a Europa por 2 meses donde recorrió varios países, y su favorito fue Italia en particular Florencia. A Brasil, Argentina, Uruguay, USA, etc.
  • Chile le gusta recorrerlo de norte a sur e iba a las termas junto a su esposo. Le encantó Isla de Pascua”.

Nuestra Dirección agradece al profesor Wilson su aporte, que resalta la historia de una egresada muy querida y reconocida por nuestra Facultad.

Dirección de Extensión y Comunicaciones. Julio 9 de 2020.

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